El vaso medio lleno o medio vacío. ¿Qué hacemos con esta crisis?

Pessimism vs. optimism (365/111)

La situación económica española es un poema. Pero de los tristes. Me duele sonar tan pesimista, sobre todo después de leer la semana pasada una interesante entrevista a una psicóloga que decía, textualmente: “El optimismo es contagioso, pero aún más el pesimismo. Los pesimistas además de vivir una media de ocho años menos, viven peor y hacen vivir fatal a los que tienen alrededor. Lo mejor es coger distancia.”

Por eso, muchos prefieren ver el vaso medio lleno. Y, la verdad, no se si el vaso está medio lleno o medio vacío, pero desde luego hay un sólo vaso y una familia numerosa está sorbiendo, cada uno con su pajita.

Llorar es una opción. Hacer las maletas es otra. Echar la culpa a los políticos y quedarnos cruzados de brazos es de cobardes. Pero brindemos por el optimismo, aunque sólo sea para ganar años de vida. ¿La solución? Llenemos el vaso. ¿Y cómo lo hacemos? Primero, la Administración Pública debe ser más transparente, debemos medirla con el mismo rasero con el que medimos a la empresa privada, como sostenía mi colega Antonio Argandoña en su blog. ¿Y qué debe hacer la empresa? Aquí van cuatro ideas, aunque espero las vuestras:

  1. Eliminar grasa, atrincherarse, si no lo has hecho ya. Aunque me temo que, con casi 5 millones de parados, hemos empezado a tocar hueso. Por tanto, pasemos al segundo punto.
  2. Salir fuera. Después de eliminar grasa, y si no puedes crecer en tu modelo de negocio actual, debes decidir si te reinventas o sales fuera. Aún queda muchísima PYME que puede salir. Latinoamérica es, sin duda, un mercado natural para España. Europa, ¿por qué no? China, grande, aunque difícil. Antes no salíamos porque aquí estábamos muy bien. Pero ahora muchas empresas tienen que salir o reinventarse.
  3. Competir en puntos de precio ultra bajos. Hoy hay menos clase media, tenemos nuevos pobres, y si queremos triunfar en los países en vías de desarrollo es muy probable que no podamos hacerlo con los productos que vendíamos a la gran clase media española de hace tres años. Hermann Simon, uno de los mayores expertos en el mundo de los precios, lo llama el “ultra-low-price segment”, puntos de precio hasta ahora desconocidos. Dos ejemplo: Tata Nano en la India y Primark en Europa. Mi recomendación: que si te tienes que reinventar no abras en Serrano. Mejor vete a Arroyomolinos, ¡pero no con la oferta que tenías en Serrano!
  4. Activismo social. Los ciudadanos estamos dormidos. Sí, es verdad que twitter está que quema con movimientos como el #nolesvotes, pero personalmente tengo mis dudas de que nuestra revolución sea tuiteada, como brillantemente exponía Malcom Gladwell en The New Yorker. La sociedad civil tiene que despertar, de manera pacífica, pero tiene que hacerlo. Los empresarios también tienen la obligación moral de elevar el nivel de presión a la clase política, que ha demostrado un elevado nivel de corrupción y de incapacidad en la gestión.

Y bien, ¿estáis de acuerdo o no? ¿Qué más pueden hacer las empresas?

Foto: Pessimism vs. Optimism By JenniPenni

¿Inmediatez o idiotez?

Lost in Time

En esta era donde la tecnología guía nuestras vidas, quizá uno de sus frutos más preciados sea la inmediatez. Cosas que antes nos costaba tiempo y esfuerzo obtener, hoy están al alcance de un click.

La inmediatez tiene muchas cosas buenas, pero también tiene su cara oscura. En un post anterior, escribí sobre la gratificación instantánea que, sin duda, es cada vez más frecuente gracias a la ubicuidad de la información. Y concluíamos que ésta podía convertirnos en niños mimados.

Pero hoy quería escribir sobre otro ámbito relacionado con la inmediatez: el difícil equilibro entre la información inmediata y la profundidad del pensamiento. Parece que tenemos un apetito incansable hacia el consumo de información. Nos conectamos a los diarios de Internet varias veces al día, pero leemos poco. Según datos de la ojd, un usuario único de los principales medios online ve 4,3 páginas por visita (la home y tres más), aunque no sabemos si al click le sigue una lectura atenta o sólo una visita fugaz. El mismo diario lo visitamos alrededor de 1,5 visitas al día, y visitamos varios diarios.

Nos parecemos bastante a un niño glotón que, sin supervisión paterna, hace varias incursiones a la nevera durante el día. Sólo que, cada vez que lo hace, encuentra un nuevo pastelito al que da un bocado para luego tirarlo a la basura.

Hace unas semanas, la jefa de los informativos de una importante cadena de televisión norteamericana me comentó que alguien le había echado en cara cubrir la noticia del tsunami de Japón doce minutos más tarde que twitter. ¡Doce minutos! ¿Os imagináis? Una eternidad.

Como con tantas cosas que se refieren a la red, nos enorgullecemos de esta capacidad para satisfacer nuestras necesidades informativas en cualquier momento y lugar. ¿Es la inmediatez tan importante en nuestra sociedad? ¿No competirá con nuestra capacidad de profundizar y de desarrollar un pensamiento propio?

Foto: Lost in Time By neuza teixeira

Boyas a la deriva

A Snowy Californian Christmas for Horst... :))))

Hace cosa de un mes, me reunía con un alto directivo de una compañía tecnológica  española.  El motivo de nuestra reunión: discutir la investigación que llevaban años realizando sobre las redes sociales y su opinión hacia donde nos llevaría todo esto. Me enseñaba unos gráficos de redes, de cómo unos usuarios están conectados a otros, de cómo se formaban, se movían y desaparecían las redes. También me hablaba de la velocidad de difusión de la información en función de la topología y naturaleza de la red. Nuestra discusión se movía entre lo concreto y lo abstracto. Entre lo comercial y lo social. Muchos temas merecerían un post, pero hoy tocaré el que más me sorprendió.

Según este directivo, la opinión pública era hoy mucho menos moldeable por las minorías. Su tesis es que el pensamiento hoy se rige cada vez más por el pensamiento colectivo y no tanto por el individual. Y de cómo la dirección del movimiento de la red (el movimiento del pensamiento) tendía hacia la “verdad” y los valores del colectivo. El problema es, me decía, que distintas sociedades pueden considerar como bueno o malo distintas cosas, tener “verdades” distintas.

En sus gráficos veía cómo algunas de estas redes engordaban y pronto eran tan grandes que ya se hacía imposible que una minoría dentro de ella pudiese empujarla en la dirección que desease. El pensamiento era grupal y no moldeable.

Y entonces surgió mi pregunta… “No moldeable” es bueno… si la dirección es la correcta, pero ¿quién asegura que la dirección es la correcta? Me respondió que nadie. Nadie asegura que la dirección sea la correcta. La “verdad” de una sociedad islámica puede ser muy distinta, por ejemplo, de la de nuestra sociedad occidental.

En el paradigma del mass media, unas minorías empujaban el mundo. Como dice Ortega “…es indudable que la división más radical que cabe hacer de la humanidad es en dos clases de criaturas: las que se exigen mucho y acumulan sobre sí mismas dificultades y deberes, y las que no se exigen nada especial, sino que para ellas vivir es ser en cada instante lo que ya son, sin esfuerzo de perfección sobre sí mismas, boyas que van a la deriva”. En el pensamiento de Ortega, esa es la aristocracia que debería mover el mundo.

Pero en el nuevo paradigma, según esta tesis, pareciera que todos somos “boyas a la deriva.” Pues el esfuerzo individual es estéril, no puede mover al mastodonte de la red. Antes era una élite la que tenía el control gracias a la prensa o gracias a las tertulias de café ilustradas. Hoy todos tenemos el control y, al mismo tiempo, ninguno lo tenemos.

¿Qué os parece?

 

 

Foto: A Snowy Californian Christmas for Horst… :)))) by Vol-au-Vent

El Papa y las redes sociales: luces y sombras

untitled

Quería reflexionar en este post sobre la carta del Papa para la XLV Jornada de las Comunicaciones Sociales. La carta merece, en mi opinión, una profunda reflexión. Pero me centraré en este post en un tema sobre el que quería escribir hace tiempo: el peligro de llevar una doble vida, la online y la offline, y que la primera acabe por dominar la segunda.

El Papa apunta varios peligros: la pérdida de la autenticidad de nuestro propio ser, el buscar “refugio en mundos paralelos”, “la tendencia a comunicar sólo algunas partes del propio mundo interior”, “el riesgo de construir una cierta imagen de sí mismos que suele llevar a la autocomplacencia”, el estar “menos presentes con quien encontramos en nuestra vida cotidiana ordinaria”, o el “caer en la dispersión” dada la fragmentación de nuestra atención.

Podríamos resumir todos estos peligros en uno sólo: crear una vida paralela digital que, mal vivida, pase a dominar nuestra propia existencia vital.

Y es cierto que estos peligros siempre han existido en la vida offline. Sin embargo, las redes sociales son tan fascinantes y la tendencia a ver la tecnología como una nueva diosa en nuestro Olimpo particular, hace que muchos seamos especialmente vulnerables.

Pero junto a estos peligros, el Papa anima a los cristianos a estar en ellas, ya que abre “nuevas oportunidades para establecer relaciones y construir lazos de comunión” y porque a través de ellas “nace un nuevo modo de aprender y de pensar”. Y añade, “si se usan con sabiduría, pueden contribuir a satisfacer el deseo de sentido, de verdad y de unidad que sigue siendo la aspiración más profunda del ser humano”

A mí, personalmente, me ha encantado esta carta. Me ha hecho pensar. Siendo como soy un enamorado de las redes sociales y de Internet, creo que los que hacemos proselitismo de ellas, somos por lo general muy poco críticos. O quizá, diría, nada críticos. Tal vez por nuestro desbordado entusiasmo. Creo que los peligros que apunta el Papa merece la pena que los pensemos, pues en ellos muchos caen o caemos, o puede que caigamos… Por tanto, reflexionemos.

Foto: untitled, Uploaded by windowbird815

Redes sociales y rebelión de las masas

Empty Cage

En Noviembre tuve la suerte de dar un curso a un grupo de estudiantes del Executive MBA de la Nile University, en Cairo. Me pareció un grupo estupendo: trabajadores, curiosos y agradecidos. Tan sólo estuve dos semanas, entre el hotel, la Universidad y el Museo del Cairo. A mis ojos de occidental, Egipto me parecía un país muy pacífico. Parece increíble que, tan sólo dos meses después, la sociedad civil se haya rebelado contra el poder gobernante.

Muchos atribuyen este repentino cambio al poder dinamizador de las redes sociales. Y es que en tan sólo seis meses, el número de usuarios de Facebook en Egipto ha pasado de 3,8M a 6,1M. Mientras que en EEUU el 61% de los usuarios de FB son menores de 34 años, en Egipto es el 90%. Algunos de estos jóvenes son reconocidos bloggers (se estima que en el mundo árabe hay al menos 45,000 blogs políticos). Quizá Internet pueda suponer para el Islam un revulsivo mucho más violento que para Occidente. ¡Por fin, nuestra diosa-tecnología, ha liberado al pueblo!

No tan rápido. Pues muchos se suben, prematuramente, al carro del entusiasmo. Especialmente a este lado del mediterráneo.  ¿Traerá esta revuelta la prosperidad y democracia que los egipcios tanto anhelan? Ojalá que sí y que Cairo vuelva a ser, como lo llamaban hace algunas décadas, “el París de África”. Pero quizá no. Quizá abra la puerta a un islamismo radical.

Desempolvando a Ortega en “La Rebelión de las Masas, me surgen dos pensamientos, que querría discutir con vosotros.

El primero, de esperanza. Hace casi 100 años que Ortega dijo del pueblo europeo que ya no sólo se sabía soberano, sino que se creía soberano. ¿Le estará pasando esto a Egipto? A esto se suma que, en el siglo XXI, ha dejado de tener sentido amordazar a unos pocos medios y así manipular las ideas, porque la opinión está en la red, y la red no se puede amordazar. Puedes cerrar unos cuantos dominios, pero pronto tendrás que cerrar todo Internet. Es como dejar de vender gasolina, para así abortar una manifestación. Los políticos deberían tomar nota. Primero fue Wikileaks, ahora le toca el turno a la sociedad civil.

El segundo, de inquietud. Las revoluciones ya no serán azuzadas por una minoría, sino por la red o, en términos de Ortega, por la “masa”. Entre tanta información, tanto post y tanto “tuit” y “retuit”, queda poco tiempo para desarrollar un pensamiento propio. Todos corremos el riesgo de caer en la trampa del pensamiento colectivo. Rebelarse contra un opresor es un acto noble, pero si la rebelión no está guiada por un líder de altas miras, caemos en la anarquía. Y es que “las masas se han hecho indóciles ante las minorías: no las obedecen, no las siguen, no las respetan, sino que, por el contrario, las dan de lado y las suplantan.” “Ya no hay protagonistas, solo hay coro”

¿Hacia dónde vamos?

Existen momentos estelares de la humanidad. Momentos en los que todo parece acelerarse a un ritmo vertiginoso, para bien o para mal. ¿Estamos ante uno de esos momentos?

¿Podemos elevar el espíritu de la red? ¿Puede en la red existir una aristocracia buena, un grupo de personas que se exigen más que los demás, que muevan la opinión pública hacia el bien? ¿O red y aristocracia de las ideas son, en sí mismas, una contradicción?

 

Photo: Empty Cage, Uploaded by h.koppdelaney

8 tendencias de 2010 que nos acompañarán en 2011

2011

Ahora que hemos terminado 2010, y habiendo sido mi primer año como blogger, he pensado recapitular algunas de las tendencias que tengo en la cabeza. Algunas vienen ya de largo, otras son de corta duración, pero nos acompañarán durante el 2011 y, probablemente, más adelante. Aquí van:

  1. La crisis que no acaba. Mientras la mayor parte del planeta ha salido de una de las más graves crisis de nuestra historia moderna, en España seguimos arrastrándonos por el fango. Esta es sin duda la tendencia que más nos afecta a todos y que se ve reflejada en otras muchas. Mientras tanto, muchos países en desarrollo avanzan económicamente a buen ritmo y empiezan a abrigar la esperanza de crear una nueva clase media.
  2. La mentira del eco-consumidor. Cuando las cosas iban viento en popa, todos nos apuntábamos al carro de la ecología. Pero cuando se han puesto duras y cuando hay que rascarse el bolsillo… ¡Ay! ¡Ya no somos tan buenos ciudadanos!
  3. Privacidad y publicidad. 2010 ha sido el año en el que se ha avivado una fuerte corriente de opinión pública en contra del uso de los datos para la publicidad online. 2011 será un año decisivo en la formación de dicha opinión. Esta tendencia podría tener muy malas consecuencias para muchos negocios online.
  4. Neutralidad en la red. Un importante lobby apuesta por cargarse la neutralidad en la red. Algo quizá impensable hace pocos años, que traería quizá mejores contenidos y servicios online pero también menos oportunidades para los nuevos emprendedores, una mayor tarifa de acceso a Internet y una mayor brecha digital.
  5. Wikileaks y el hartazgo de la ciudadanía hacia la clase política. Wikileaks ha sido el fenómeno más importante de 2010. A si Wikileaks era bueno o malo dediqué dos posts y aprendí mucho de mis lectores. Una cosa me ha quedado muy clara: el total y absoluto hartazgo del ciudadano hacia la clase política, que vive en una total impunidad y de espaldas al ciudadano.
  6. Hacia una nueva manera de entender la propiedad intelectual. Después del batacazo de la Ley SINDE, parece evidente que hay muchas cosas sobre las que reflexionar en materia de propiedad intelectual. Pero hacen falta foros serios de debate. Dos escollos: a) los ciudadanos no tienen problemas de conciencia por descargarse contenidos pirata y b) la SGAE y nuestros “artistas” tienen una pésima imagen en la opinión pública.
  7. La prensa que no muere. A pesar de los muchos vaticinios de su inminente colapso, la prensa sigue viva, aunque coleando cada vez menos. En 2010 llegó el iPad y con él esperanzas de muchos medios, esperanzas aún incumplidas.
  8. Las redes sociales no pasan de moda. Ni Facebook ha muerto, ni los consumidores han abandonado las redes sociales. Al contrario, tenemos una miríada de nuevas redes. Y lejos de competir unos con otros, se alían, haciendo a Facebook la puerta de entrada a todas y la gran amenaza para Google.

 

Foto: 2011, Originally uploaded by jmgarrido.net

Wikileaks en el banquillo

The Escape Artist

En mi entrada del pasado Lunes mostraba las numerosas falacias utilizadas en la blogosfera para defender a Wikileaks. La realidad es que la conversación que despertó fue muy interesante, por lo que agradezco a todos mis blog-lectores y en especial a los que aportaron sus comentarios. Creo que aprendí mucho de todos y me gustó tener la audiencia dividida. Mi objetivo no era sentar cátedra, sino empezar una discusión honesta. Continuémosla.

¿Tiene sentido discutir si WL es bueno o malo?

Empecemos por esta pregunta. Algunos de los comentarios inciden en que no tiene sentido discutir si WL es bueno o malo. Para algunos, porque ya existe y, además, es inevitable. Para otros, porque sólo son buenas o malas las acciones, no las personas o las organizaciones.

Lamento estar en total desacuerdo con esta opinión. ¿Fue Hitler bueno o malo? También habrá hecho cosas buenas en su vida, seguramente… pero la mayoría de nosotros no tendríamos problema en condenarle, no solamente condenar sus acciones. Los seres humanos categorizamos a las personas en buenas o malas, a las organizaciones en éticas o no y a los políticos en honestos o corruptos. Además, el propio Assange, en su último artículo, defendía que WL era bueno para la democracia. Y desde luego, los que intentan cazarlo lo hacen argumentando que es malo para la democracia. Por tanto, permitidme adentrarme en este terreno espinoso pero tremendamente interesante: ¿Es Wikileaks bueno o malo?

Mi objetivo es que después de la conversación cada uno llegue a su propia conclusión y es probable que:

a) No podamos demostrar que WL es bueno

b) Podamos demostrar que WL es bueno

c) No podamos demostrar que WL es malo

d) Podamos demostrar que WL es malo

Obviamente, cada uno llegará a su conclusión, que podría ser: a) + c), b), o d) . El que no podamos demostrar que WL es bueno no significa que sea malo. Simplemente somos incapaces de mostrar su bondad. Igualmente, si no podemos demostrar que es malo, tampoco significa que sea bueno. Pero quizá podamos demostrar que es bueno o que es malo.

***

El argumento para defender a Wikileaks

Tal y como entiendo yo el argumento de los que apoyan WL, este podría resumirse en:

(1) WL aumenta la transparencia

+

(2) La transparencia es buena para la democracia

=

Por tanto, Wikileaks es bueno para la democracia

El argumento parece lógico. Si las premisas son ciertas, la conclusión tiene que se cierta. ¿O no? Revisemos, por tanto, si las premisas son ciertas.

Premisa 1: WL aumenta la transparencia

Empecemos por analizar si la premisa (1) es cierta (el llamado segundo acto de la mente, el juicio). Aunque dicho juicio es imposible de hacer si no definimos antes los términos que componen la premisa (primer acto de la mente, entender los conceptos).

Definamos Wikileaks. ¿Qué es WL? Muchos de los que opinan sobre WL no lo hacen sobre WL en lo concreto, sino en lo abstracto. Hartos de la galopante corrupción política que nos asola, WL se presenta como un medio de mantener a los corruptos bajo control. Si WL es eso, si esa es la esencia que discutimos, aquí terminaría mi post.

Sin embargo, en lo concreto, WL es algo más mundano. José Manuel Alarcón, lo define en su blog. WL intermedia para poner a disposición de los periodistas y del ciudadano miles de documentos que han sido “robados” por una tercera parte desconocida. Muchos de estos documentos no reflejan ningún comportamiento corrupto. Otros sí. WL hace un cierto filtrado, pero parece evidente que cuando publicas miles de documentos el filtrado es bastante impreciso.

Definamos transparencia. Aquí entramos en una definición más compleja. Una posible definición es la de que el ciudadano tenga la máxima información de la actuación de los distintos poderes, ya sea buena o mala.

Debemos puntualizar también de qué grado de transparencia estamos hablando. Hablamos de que se sepan las cosas malas y buenas o también las secretas. ¿Todo, absolutamente todo? ¿O sólo parte? Si hablamos de transparencia en sentido puro, debemos hablar del todo, ya que un objeto transparente dejaría de serlo si tiene elementos que resultan ser opacos. Ahora bien, una definición de transparencia más laxa sería la de la transparencia de los elementos que éticamente sea necesario conocer. Como defendía Solzhenitsyn en un brillante discurso de 1978, el ciudadano también tiene derecho a “no saber”.

Además del grado, debemos puntualizar el ámbito al que afecta dicha transparencia. En otras palabras, ¿transparencia de quién? Si en la definición de transparencia metemos la transparencia de Wikileaks tendríamos una nueva definición, más rica. ¿Tiene Wikileaks una agenda oculta? ¿Quienes y por qué aportan la información de la que se nutre Wikileaks? ¿Quién financia a Wikileaks? ¿Quién audita a Wikileaks? ¿A qué leyes se somete? En definitiva, ¿juega limpio Wikileaks? Como indica Orihuela en su blog “WikiLeaks no es neutral. Las fuentes de información, especialmente las que revelan información confidencial o secreta, nunca operan por altruismo. Siempre hay una intención.”

Juzgando la premisa. Por tanto, querido blog-lector, piénsalo y toma tu decisión. ¿Cuál es la definición de transparencia que te parece más apropiada? Según tu definición de “Wikileaks” y de “transparencia” podrás aceptar esta premisa como cierta o rechazarla por falsa.

Premisa 2: La transparencia es buena para la democracia

Definamos democracia. La cosa se va complicando por momentos. ¿Cómo definir democracia? O, mejor, ¿qué queremos decir con “democracia” cuando enunciamos esta segunda premisa? Según Wikipedia, “Democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo.” Cuando hablamos de democracia en relación a WL, yo creo que en realidad nos referimos al “bien común”, o al mejor sistema que conocemos para alcanzarlo.

Sin embargo, Luis apunta en un comentario a mi anterior post si no serán los términos “democracia” y “bien común” eufemismos para referirnos al “bien común” del primer mundo, muchas veces a expensas de los más débiles.

Juzgando la premisa. Algunas de las revelaciones de WL son muy buenas para la democracia. Revelan casos graves de corrupción. Y, desde luego, tendrán un impacto positivo en nuestra sociedad. No obstante, ¿una transparencia “excesiva” o “total” es buena para la democracia?

Juan, en un comentario a mi anterior post ponía el ejemplo de un banquero que decía que “cualquier cosa que se hiciera en el ámbito profesional, pública o privadamente, debía poder hacerse con luz y taquígrafos”. En este sentido, muchos creen que “yo no creo que tú (corporación, diplomático, militar) debas tener información a la que yo no tenga acceso”. No debe haber secretos.

Sin embargo, otros opinan que nuestros gobernantes (al menos los no corruptos) tienen derecho a la privacidad en ciertas cuestiones que puedan comprometer la seguridad nacional o las relaciones entre países (y quizá en muchas otras cuestiones). Una transparencia excesiva o mal entendida puede afectar negativamente al bien común. ¿Es bueno para la democracia que WL desclasifique un documento que lista una serie de sitios estratégicos a defender de los terroristas? Si fuera terrorista lo primero que haría sería leerme los documentos que ha publicado WL y ver qué puedo aprender de ellos. Y si fuera diplomático no querría que ciertos cables (aun aparentemente inocuos) salieran a la luz y me parecería que comprometen mi trabajo y por tanto comprometen la relación  entre mi país y el vecino. ¿Algún diplomático entre los lectores?

***

Wikileaks es un fenómeno único y cambiará el curso de la historia. Está para quedarse. Aparacerán nuevos “Wikileaks” en el futuro, no hay duda. Pero al sentar a WL en el banquillo, no podemos argumentar de modo falaz. Ni tampoco dejarnos llevar por un revanchismo antisistema. Adoptar esa postura no nos llevará a buen puerto. Debemos preguntarnos si es bueno o malo y hacerlo honestamente. Y si pensamos que, en su concreción actual, es malo, deberemos luchar por mejorarlo. Debemos pensar mucho sobre WL…. No podemos ser simples en algo tan importante.

Foto: The Escape Artist, Originally uploaded by Aaron_Bennett

8 falacias para defender a Wikileaks

Lieselotte @ Fresh

Los seres humanos pensamos, y nuestro pensamiento tiene una estructura. En el arte de la lógica existen tres tipos de pensamientos, también llamados “los tres actos de la mente”:

  1. La simple aprehensión. Es decir, comprender un objeto de pensamiento, un concepto.
  2. El juicio. Cuando formamos una premisa, debemos preguntarnos si es cierta o falsa. A la premisa “todos los políticos son unos golfos” deberemos responder, obviamente, que es falsa. Algunos son honrados.
  3. Razonamiento. En el razonamiento, la mente humana analiza si el argumento aportado es válido. Un argumento válido es aquél en el que si las premisas son ciertas, la conclusión también debe serlo.

Pues bien, según los expertos, el error más común al tratar de defender una conclusión suele darse en el primer acto de la mente. En este acto, los seres humanos cometemos numerosas falacias; errores en el uso de conceptos o en el uso del lenguaje.

***

La vehemente defensa que muchos hacen de Wikilieaks nos muestra las numerosas falacias cometidas en nuestra querida blogosfera. Aquí he ido recopilando algunas, aunque seguro que hay muchas más circulando. Repasémoslas una a una:

  1. Evidencia selectiva. Wikileaks tiene muchas cosas buenas, sin duda. Pero también muchas malas. Por ejemplo, el peligro al que expone a algunas personas que aparecen en sus documentos. Ocultar esta información en la argumentación es ocultar parte de la realidad de lo que es Wikileaks. Es no querer entender qué es Wikileaks. Si se quiere formar una opinión sobre algo, hay que aportar la información a favor y en contra.
  2. Ad hominem. Esta vieja falacia consiste en atacar al oponente, en vez del argumento… “Si los políticos corruptos quieren cerrrar Wikileaks, es que éste debe ser bueno”
  3. Ad verecundiam. Esta falacia es la opuesta a la anterior, ya que en ella se apela a una reverencia, a una cosa o persona que se eleva por encima del argumento. En este caso, es común apelar a la red y a la tecnología como ente superior. En definitiva, se da por entendido que lo tecnológico y lo moderno es bueno por naturaleza.
  4. Ad baculum. En esta falacia apelamos al miedo. “¿Qué pasaría si no existiese Wikileaks? ¡Los gobernantes prevaricarían sin control!” Sin embargo, no se plantean otras opciones por las que podamos mantener a nuestros gobernantes a raya sin poner en peligro las relaciones diplomáticas entre países o la vida de ciertas personas.
  5. Ad ignomaniam. En esta falacia se apela a la vergüenza; la vergüenza que supone estar en contra de Wikileaks.
  6. Falacia en la composición. Aquí se argumenta que si una parte es cierta (que Wikileaks ha mostrado la guerra sucia en Irak y que el mundo tiene derecho a saber la verdad) el todo deber ser cierto: “Wikileaks es bueno”. Pero para tener un argumento válido, es importante no sólo que las premisas sean ciertas, sino que necesariamente la conclusión sea consecuencia de las premisas.
  7. Dar por bueno lo que es inexpugnable. “Cerrar Wikileaks es inútil ya que aparecerán muchos otros”. Esta premisa, aun pudiendo ser cierta, no añade ninguna información a si Wikileaks es o no bueno. Por ejemplo, es imposible acabar con todas las violaciones de los derechos humanos en el mundo y, sin embargo, éstas son malas.
  8. Confundir lo abstracto con lo concreto. ¿Hablamos de Wikileaks como es hoy? ¿O hablamos de proteger a los ciudadanos de los corruptos? Lo primero (Wikileaks hoy) es lo concreto. Lo segundo (defender a los ciudadanos más débiles) es lo abstracto. Todos o casi todos estamos de acuerdo en lo segundo, pero no necesariamente en lo primero. Cuando algunos defienden a Wikileaks en realidad están pensando en lo abstracto, no en lo concreto, lo que Wikileaks es hoy. Quizá esta sea la falacia más común, qué deberemos resolver preguntándonos ¿qué entendemos por Wikileaks?

Probablemente a muchos os haya parecido este un post algo sesgado. Mi intención era solamente mostrar que los argumentos aportados hasta ahora (o los que yo he leído) para defender a Wikileaks están llenos de falacias. No prueban, en mi opinión, que Wikileaks sea bueno.

Y no querría abandonar este post sin aclarar que aquí no he demostrado que Wikileaks sea malo. Si lo hubiese dicho, habría cometido otra falacia: la de pensar que refutando un argumento se prueba que la conclusión sea falsa.

Foto: Lieselotte @ Fresh, Originally uploaded by Mariek@Amsterdam

Proteger la familia en la red

En la playa

Me sugiere Gustavo García-Mansilla (uno de mis más asiduos blog-lectores) que escriba sobre la decisión de Apple de no distribuir el último número de la revista Esquire, en la que se utilizan imágenes subidas de tono de la supuestamente “sexiest woman alive”. La decisión ha tenido una gran repercusión mediática. Sin embargo, esta no es la primera vez que Apple ha censurado ciertos contenidos, como por ejemplo la revista Stern o el periódico Bild.

De hecho, Steve Jobs ha repetido varias veces que no quiere porno en su iPad. Después de varias semanas, Hearst ha “pasado por el aro” de Apple y ha censurado ciertas imgágenes de ese número de Esquire, que ya está disponible en el App Store. Sin embargo, Mashable critica que Apple vende una aplicación de Playboy y otras equiparables a las censuradas.

En España está prohibido por ley la exhibición de ciertas revistas en los kioscos. Prohibición que muchos kiosqueros se saltan a la torera. En otros países, estas revistas deben ir empaquetadas con un plástico negro que sólo permite leer el título. Aquí no, Spain is different, y la ley no se cumple. Después de todo, hay miles de kiosqueros, un gobierno apático y mucho consumidor cobarde.

Y en la red, donde tantos entusiastas de la libertad mal entendida dicen que restringir ciertos contenidos es inútil, Apple pone restricciones. Y los editores se tienen que cuadrar. Apple ha dado un paso, quizá de tortuga, pero un paso al fin y al cabo.

¿Será que al final es más fácil controlar ciertos contenidos en el mundo online que en el offline? ¿Cómo es posible que empresas privadas vayan por delante de la ley al mismo tiempo que nuestros gobiernos no hacen cumplir las leyes que ya existen?

Foto: “En la playa”, de Julian Villanueva

La prensa: lecciones de los superhéroes

a w0s

Marvel quebró en los 90. Pero cuando Peter Cuneo tomó las riendas del negocio en 1999, se dió cuenta que la empresa era una mina de oro. El oro eran sus más de 4500 personajes y sus miles de historias. Teniendo fe en su propiedad intelectual, su capacidad de I+D (la generación de personajes e historias en sus cómics), decidió revitalizar algunos personajes. Con ese objetivo, llegó a un acuerdo con Sony para producir “Spiderman”, que luego dio lugar a otros acuerdos con otras productoras. Si bien “Spiderman” fue un super éxito en taquilla, la mayoría del retorno económico se lo llevó Sony.

No obstante, Marvel fue capaz de conseguir importantes retornos comerciales (a través de la venta de juguetes, videojuegos y merchadising). Después, le dieron puerta a las productoras, y se pusieron a producir ellos mismos. No les asustó el viejo refrán de “zapatero a tus zapatos”. Marvel se vendió a Disney a finales de 2009 por una suma nada despreciable.

A la prensa le ocurre algo similar de lo que le ocurría a Marvel hace una década. Se encuentra al borde del colapso, pero tiene más de lo que cuentan los balances. Pensemos en uno de los grandes diarios… Tiene una alta tirada, un gran equipo de periodistas, y una alta cuota de un mercado, eso sí, en declive. Pero sobre todo tiene dos grandes activos: lectores y contenido. Lectores que quieren la marca… quizá sus abuelos, sus padres, y ellos desde jóvenes se han embebido de las noticias de aquél diario. Aquél diario, en cierta medida, les ha hecho ser de un modo y no de otro, les ha ayudado a esculpir su pensamiento. Saben que es sesgado, pero precisamente por eso lo leen.

¿Y qué hace ese diario que tiene tantos lectores y tanto contenido? Pues tratar de exportar su modelo de negocio del papel a internet. O le cobro al lector, o le cobro al anunciante. Y no funciona, porque el anunciante paga menos que en el papel y el lector no quiere pagar nada. Si Marvel se hubiese empecinado en vender cómics online como mecanismo para reflotar la empresa… hoy quizá no tendríamos Marvel. Quizá ha llegado el momento de que el zapatero se ponga a confeccionar zapatillas de deporte, que son más feas, pero también sirven para caminar.

En mi opinión, la prensa necesita reinventarse. ¿Qué se puede hacer si se tienen lectores y contenido? ¿No podrían haber lanzado una especie de facebook local? ¿Una red social de recetas locales? ¿Una red social de restaurantes? ¿Un nuevo diario online con firmas selectas de opinión? ¿Un club de ventas online? Hay muchas ideas que ya están tomadas, en donde ya es difícil desplazar al líder. Pero hay muchas otras ideas que no lo están.

Quizá la primera pregunta que tendría que hacerse la prensa es “¿En qué negocio estamos?” Hace décadas que Theodore Levitt dijo que si las compañías de ferrocarriles hubiesen pensado que estaban en el negocio del transporte en vez de en el negocio del ferrocarril, habrían sobrevivido.  ¿En qué negocio está la prensa? ¿En el de informar? ¿En el de influir? ¿En el de salvar a la democracia? ¿O en el de proveer a los anunciantes impactos publicitarios?

 

Foto: a w0s, Originally uploaded by Leenda K

%d bloggers like this: