Redes sociales y rebelión de las masas

Empty Cage

En Noviembre tuve la suerte de dar un curso a un grupo de estudiantes del Executive MBA de la Nile University, en Cairo. Me pareció un grupo estupendo: trabajadores, curiosos y agradecidos. Tan sólo estuve dos semanas, entre el hotel, la Universidad y el Museo del Cairo. A mis ojos de occidental, Egipto me parecía un país muy pacífico. Parece increíble que, tan sólo dos meses después, la sociedad civil se haya rebelado contra el poder gobernante.

Muchos atribuyen este repentino cambio al poder dinamizador de las redes sociales. Y es que en tan sólo seis meses, el número de usuarios de Facebook en Egipto ha pasado de 3,8M a 6,1M. Mientras que en EEUU el 61% de los usuarios de FB son menores de 34 años, en Egipto es el 90%. Algunos de estos jóvenes son reconocidos bloggers (se estima que en el mundo árabe hay al menos 45,000 blogs políticos). Quizá Internet pueda suponer para el Islam un revulsivo mucho más violento que para Occidente. ¡Por fin, nuestra diosa-tecnología, ha liberado al pueblo!

No tan rápido. Pues muchos se suben, prematuramente, al carro del entusiasmo. Especialmente a este lado del mediterráneo.  ¿Traerá esta revuelta la prosperidad y democracia que los egipcios tanto anhelan? Ojalá que sí y que Cairo vuelva a ser, como lo llamaban hace algunas décadas, “el París de África”. Pero quizá no. Quizá abra la puerta a un islamismo radical.

Desempolvando a Ortega en “La Rebelión de las Masas, me surgen dos pensamientos, que querría discutir con vosotros.

El primero, de esperanza. Hace casi 100 años que Ortega dijo del pueblo europeo que ya no sólo se sabía soberano, sino que se creía soberano. ¿Le estará pasando esto a Egipto? A esto se suma que, en el siglo XXI, ha dejado de tener sentido amordazar a unos pocos medios y así manipular las ideas, porque la opinión está en la red, y la red no se puede amordazar. Puedes cerrar unos cuantos dominios, pero pronto tendrás que cerrar todo Internet. Es como dejar de vender gasolina, para así abortar una manifestación. Los políticos deberían tomar nota. Primero fue Wikileaks, ahora le toca el turno a la sociedad civil.

El segundo, de inquietud. Las revoluciones ya no serán azuzadas por una minoría, sino por la red o, en términos de Ortega, por la “masa”. Entre tanta información, tanto post y tanto “tuit” y “retuit”, queda poco tiempo para desarrollar un pensamiento propio. Todos corremos el riesgo de caer en la trampa del pensamiento colectivo. Rebelarse contra un opresor es un acto noble, pero si la rebelión no está guiada por un líder de altas miras, caemos en la anarquía. Y es que “las masas se han hecho indóciles ante las minorías: no las obedecen, no las siguen, no las respetan, sino que, por el contrario, las dan de lado y las suplantan.” “Ya no hay protagonistas, solo hay coro”

¿Hacia dónde vamos?

Existen momentos estelares de la humanidad. Momentos en los que todo parece acelerarse a un ritmo vertiginoso, para bien o para mal. ¿Estamos ante uno de esos momentos?

¿Podemos elevar el espíritu de la red? ¿Puede en la red existir una aristocracia buena, un grupo de personas que se exigen más que los demás, que muevan la opinión pública hacia el bien? ¿O red y aristocracia de las ideas son, en sí mismas, una contradicción?

 

Photo: Empty Cage, Uploaded by h.koppdelaney

8 tendencias de 2010 que nos acompañarán en 2011

2011

Ahora que hemos terminado 2010, y habiendo sido mi primer año como blogger, he pensado recapitular algunas de las tendencias que tengo en la cabeza. Algunas vienen ya de largo, otras son de corta duración, pero nos acompañarán durante el 2011 y, probablemente, más adelante. Aquí van:

  1. La crisis que no acaba. Mientras la mayor parte del planeta ha salido de una de las más graves crisis de nuestra historia moderna, en España seguimos arrastrándonos por el fango. Esta es sin duda la tendencia que más nos afecta a todos y que se ve reflejada en otras muchas. Mientras tanto, muchos países en desarrollo avanzan económicamente a buen ritmo y empiezan a abrigar la esperanza de crear una nueva clase media.
  2. La mentira del eco-consumidor. Cuando las cosas iban viento en popa, todos nos apuntábamos al carro de la ecología. Pero cuando se han puesto duras y cuando hay que rascarse el bolsillo… ¡Ay! ¡Ya no somos tan buenos ciudadanos!
  3. Privacidad y publicidad. 2010 ha sido el año en el que se ha avivado una fuerte corriente de opinión pública en contra del uso de los datos para la publicidad online. 2011 será un año decisivo en la formación de dicha opinión. Esta tendencia podría tener muy malas consecuencias para muchos negocios online.
  4. Neutralidad en la red. Un importante lobby apuesta por cargarse la neutralidad en la red. Algo quizá impensable hace pocos años, que traería quizá mejores contenidos y servicios online pero también menos oportunidades para los nuevos emprendedores, una mayor tarifa de acceso a Internet y una mayor brecha digital.
  5. Wikileaks y el hartazgo de la ciudadanía hacia la clase política. Wikileaks ha sido el fenómeno más importante de 2010. A si Wikileaks era bueno o malo dediqué dos posts y aprendí mucho de mis lectores. Una cosa me ha quedado muy clara: el total y absoluto hartazgo del ciudadano hacia la clase política, que vive en una total impunidad y de espaldas al ciudadano.
  6. Hacia una nueva manera de entender la propiedad intelectual. Después del batacazo de la Ley SINDE, parece evidente que hay muchas cosas sobre las que reflexionar en materia de propiedad intelectual. Pero hacen falta foros serios de debate. Dos escollos: a) los ciudadanos no tienen problemas de conciencia por descargarse contenidos pirata y b) la SGAE y nuestros “artistas” tienen una pésima imagen en la opinión pública.
  7. La prensa que no muere. A pesar de los muchos vaticinios de su inminente colapso, la prensa sigue viva, aunque coleando cada vez menos. En 2010 llegó el iPad y con él esperanzas de muchos medios, esperanzas aún incumplidas.
  8. Las redes sociales no pasan de moda. Ni Facebook ha muerto, ni los consumidores han abandonado las redes sociales. Al contrario, tenemos una miríada de nuevas redes. Y lejos de competir unos con otros, se alían, haciendo a Facebook la puerta de entrada a todas y la gran amenaza para Google.

 

Foto: 2011, Originally uploaded by jmgarrido.net

Wikileaks en el banquillo

The Escape Artist

En mi entrada del pasado Lunes mostraba las numerosas falacias utilizadas en la blogosfera para defender a Wikileaks. La realidad es que la conversación que despertó fue muy interesante, por lo que agradezco a todos mis blog-lectores y en especial a los que aportaron sus comentarios. Creo que aprendí mucho de todos y me gustó tener la audiencia dividida. Mi objetivo no era sentar cátedra, sino empezar una discusión honesta. Continuémosla.

¿Tiene sentido discutir si WL es bueno o malo?

Empecemos por esta pregunta. Algunos de los comentarios inciden en que no tiene sentido discutir si WL es bueno o malo. Para algunos, porque ya existe y, además, es inevitable. Para otros, porque sólo son buenas o malas las acciones, no las personas o las organizaciones.

Lamento estar en total desacuerdo con esta opinión. ¿Fue Hitler bueno o malo? También habrá hecho cosas buenas en su vida, seguramente… pero la mayoría de nosotros no tendríamos problema en condenarle, no solamente condenar sus acciones. Los seres humanos categorizamos a las personas en buenas o malas, a las organizaciones en éticas o no y a los políticos en honestos o corruptos. Además, el propio Assange, en su último artículo, defendía que WL era bueno para la democracia. Y desde luego, los que intentan cazarlo lo hacen argumentando que es malo para la democracia. Por tanto, permitidme adentrarme en este terreno espinoso pero tremendamente interesante: ¿Es Wikileaks bueno o malo?

Mi objetivo es que después de la conversación cada uno llegue a su propia conclusión y es probable que:

a) No podamos demostrar que WL es bueno

b) Podamos demostrar que WL es bueno

c) No podamos demostrar que WL es malo

d) Podamos demostrar que WL es malo

Obviamente, cada uno llegará a su conclusión, que podría ser: a) + c), b), o d) . El que no podamos demostrar que WL es bueno no significa que sea malo. Simplemente somos incapaces de mostrar su bondad. Igualmente, si no podemos demostrar que es malo, tampoco significa que sea bueno. Pero quizá podamos demostrar que es bueno o que es malo.

***

El argumento para defender a Wikileaks

Tal y como entiendo yo el argumento de los que apoyan WL, este podría resumirse en:

(1) WL aumenta la transparencia

+

(2) La transparencia es buena para la democracia

=

Por tanto, Wikileaks es bueno para la democracia

El argumento parece lógico. Si las premisas son ciertas, la conclusión tiene que se cierta. ¿O no? Revisemos, por tanto, si las premisas son ciertas.

Premisa 1: WL aumenta la transparencia

Empecemos por analizar si la premisa (1) es cierta (el llamado segundo acto de la mente, el juicio). Aunque dicho juicio es imposible de hacer si no definimos antes los términos que componen la premisa (primer acto de la mente, entender los conceptos).

Definamos Wikileaks. ¿Qué es WL? Muchos de los que opinan sobre WL no lo hacen sobre WL en lo concreto, sino en lo abstracto. Hartos de la galopante corrupción política que nos asola, WL se presenta como un medio de mantener a los corruptos bajo control. Si WL es eso, si esa es la esencia que discutimos, aquí terminaría mi post.

Sin embargo, en lo concreto, WL es algo más mundano. José Manuel Alarcón, lo define en su blog. WL intermedia para poner a disposición de los periodistas y del ciudadano miles de documentos que han sido “robados” por una tercera parte desconocida. Muchos de estos documentos no reflejan ningún comportamiento corrupto. Otros sí. WL hace un cierto filtrado, pero parece evidente que cuando publicas miles de documentos el filtrado es bastante impreciso.

Definamos transparencia. Aquí entramos en una definición más compleja. Una posible definición es la de que el ciudadano tenga la máxima información de la actuación de los distintos poderes, ya sea buena o mala.

Debemos puntualizar también de qué grado de transparencia estamos hablando. Hablamos de que se sepan las cosas malas y buenas o también las secretas. ¿Todo, absolutamente todo? ¿O sólo parte? Si hablamos de transparencia en sentido puro, debemos hablar del todo, ya que un objeto transparente dejaría de serlo si tiene elementos que resultan ser opacos. Ahora bien, una definición de transparencia más laxa sería la de la transparencia de los elementos que éticamente sea necesario conocer. Como defendía Solzhenitsyn en un brillante discurso de 1978, el ciudadano también tiene derecho a “no saber”.

Además del grado, debemos puntualizar el ámbito al que afecta dicha transparencia. En otras palabras, ¿transparencia de quién? Si en la definición de transparencia metemos la transparencia de Wikileaks tendríamos una nueva definición, más rica. ¿Tiene Wikileaks una agenda oculta? ¿Quienes y por qué aportan la información de la que se nutre Wikileaks? ¿Quién financia a Wikileaks? ¿Quién audita a Wikileaks? ¿A qué leyes se somete? En definitiva, ¿juega limpio Wikileaks? Como indica Orihuela en su blog “WikiLeaks no es neutral. Las fuentes de información, especialmente las que revelan información confidencial o secreta, nunca operan por altruismo. Siempre hay una intención.”

Juzgando la premisa. Por tanto, querido blog-lector, piénsalo y toma tu decisión. ¿Cuál es la definición de transparencia que te parece más apropiada? Según tu definición de “Wikileaks” y de “transparencia” podrás aceptar esta premisa como cierta o rechazarla por falsa.

Premisa 2: La transparencia es buena para la democracia

Definamos democracia. La cosa se va complicando por momentos. ¿Cómo definir democracia? O, mejor, ¿qué queremos decir con “democracia” cuando enunciamos esta segunda premisa? Según Wikipedia, “Democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo.” Cuando hablamos de democracia en relación a WL, yo creo que en realidad nos referimos al “bien común”, o al mejor sistema que conocemos para alcanzarlo.

Sin embargo, Luis apunta en un comentario a mi anterior post si no serán los términos “democracia” y “bien común” eufemismos para referirnos al “bien común” del primer mundo, muchas veces a expensas de los más débiles.

Juzgando la premisa. Algunas de las revelaciones de WL son muy buenas para la democracia. Revelan casos graves de corrupción. Y, desde luego, tendrán un impacto positivo en nuestra sociedad. No obstante, ¿una transparencia “excesiva” o “total” es buena para la democracia?

Juan, en un comentario a mi anterior post ponía el ejemplo de un banquero que decía que “cualquier cosa que se hiciera en el ámbito profesional, pública o privadamente, debía poder hacerse con luz y taquígrafos”. En este sentido, muchos creen que “yo no creo que tú (corporación, diplomático, militar) debas tener información a la que yo no tenga acceso”. No debe haber secretos.

Sin embargo, otros opinan que nuestros gobernantes (al menos los no corruptos) tienen derecho a la privacidad en ciertas cuestiones que puedan comprometer la seguridad nacional o las relaciones entre países (y quizá en muchas otras cuestiones). Una transparencia excesiva o mal entendida puede afectar negativamente al bien común. ¿Es bueno para la democracia que WL desclasifique un documento que lista una serie de sitios estratégicos a defender de los terroristas? Si fuera terrorista lo primero que haría sería leerme los documentos que ha publicado WL y ver qué puedo aprender de ellos. Y si fuera diplomático no querría que ciertos cables (aun aparentemente inocuos) salieran a la luz y me parecería que comprometen mi trabajo y por tanto comprometen la relación  entre mi país y el vecino. ¿Algún diplomático entre los lectores?

***

Wikileaks es un fenómeno único y cambiará el curso de la historia. Está para quedarse. Aparacerán nuevos “Wikileaks” en el futuro, no hay duda. Pero al sentar a WL en el banquillo, no podemos argumentar de modo falaz. Ni tampoco dejarnos llevar por un revanchismo antisistema. Adoptar esa postura no nos llevará a buen puerto. Debemos preguntarnos si es bueno o malo y hacerlo honestamente. Y si pensamos que, en su concreción actual, es malo, deberemos luchar por mejorarlo. Debemos pensar mucho sobre WL…. No podemos ser simples en algo tan importante.

Foto: The Escape Artist, Originally uploaded by Aaron_Bennett

8 falacias para defender a Wikileaks

Lieselotte @ Fresh

Los seres humanos pensamos, y nuestro pensamiento tiene una estructura. En el arte de la lógica existen tres tipos de pensamientos, también llamados “los tres actos de la mente”:

  1. La simple aprehensión. Es decir, comprender un objeto de pensamiento, un concepto.
  2. El juicio. Cuando formamos una premisa, debemos preguntarnos si es cierta o falsa. A la premisa “todos los políticos son unos golfos” deberemos responder, obviamente, que es falsa. Algunos son honrados.
  3. Razonamiento. En el razonamiento, la mente humana analiza si el argumento aportado es válido. Un argumento válido es aquél en el que si las premisas son ciertas, la conclusión también debe serlo.

Pues bien, según los expertos, el error más común al tratar de defender una conclusión suele darse en el primer acto de la mente. En este acto, los seres humanos cometemos numerosas falacias; errores en el uso de conceptos o en el uso del lenguaje.

***

La vehemente defensa que muchos hacen de Wikilieaks nos muestra las numerosas falacias cometidas en nuestra querida blogosfera. Aquí he ido recopilando algunas, aunque seguro que hay muchas más circulando. Repasémoslas una a una:

  1. Evidencia selectiva. Wikileaks tiene muchas cosas buenas, sin duda. Pero también muchas malas. Por ejemplo, el peligro al que expone a algunas personas que aparecen en sus documentos. Ocultar esta información en la argumentación es ocultar parte de la realidad de lo que es Wikileaks. Es no querer entender qué es Wikileaks. Si se quiere formar una opinión sobre algo, hay que aportar la información a favor y en contra.
  2. Ad hominem. Esta vieja falacia consiste en atacar al oponente, en vez del argumento… “Si los políticos corruptos quieren cerrrar Wikileaks, es que éste debe ser bueno”
  3. Ad verecundiam. Esta falacia es la opuesta a la anterior, ya que en ella se apela a una reverencia, a una cosa o persona que se eleva por encima del argumento. En este caso, es común apelar a la red y a la tecnología como ente superior. En definitiva, se da por entendido que lo tecnológico y lo moderno es bueno por naturaleza.
  4. Ad baculum. En esta falacia apelamos al miedo. “¿Qué pasaría si no existiese Wikileaks? ¡Los gobernantes prevaricarían sin control!” Sin embargo, no se plantean otras opciones por las que podamos mantener a nuestros gobernantes a raya sin poner en peligro las relaciones diplomáticas entre países o la vida de ciertas personas.
  5. Ad ignomaniam. En esta falacia se apela a la vergüenza; la vergüenza que supone estar en contra de Wikileaks.
  6. Falacia en la composición. Aquí se argumenta que si una parte es cierta (que Wikileaks ha mostrado la guerra sucia en Irak y que el mundo tiene derecho a saber la verdad) el todo deber ser cierto: “Wikileaks es bueno”. Pero para tener un argumento válido, es importante no sólo que las premisas sean ciertas, sino que necesariamente la conclusión sea consecuencia de las premisas.
  7. Dar por bueno lo que es inexpugnable. “Cerrar Wikileaks es inútil ya que aparecerán muchos otros”. Esta premisa, aun pudiendo ser cierta, no añade ninguna información a si Wikileaks es o no bueno. Por ejemplo, es imposible acabar con todas las violaciones de los derechos humanos en el mundo y, sin embargo, éstas son malas.
  8. Confundir lo abstracto con lo concreto. ¿Hablamos de Wikileaks como es hoy? ¿O hablamos de proteger a los ciudadanos de los corruptos? Lo primero (Wikileaks hoy) es lo concreto. Lo segundo (defender a los ciudadanos más débiles) es lo abstracto. Todos o casi todos estamos de acuerdo en lo segundo, pero no necesariamente en lo primero. Cuando algunos defienden a Wikileaks en realidad están pensando en lo abstracto, no en lo concreto, lo que Wikileaks es hoy. Quizá esta sea la falacia más común, qué deberemos resolver preguntándonos ¿qué entendemos por Wikileaks?

Probablemente a muchos os haya parecido este un post algo sesgado. Mi intención era solamente mostrar que los argumentos aportados hasta ahora (o los que yo he leído) para defender a Wikileaks están llenos de falacias. No prueban, en mi opinión, que Wikileaks sea bueno.

Y no querría abandonar este post sin aclarar que aquí no he demostrado que Wikileaks sea malo. Si lo hubiese dicho, habría cometido otra falacia: la de pensar que refutando un argumento se prueba que la conclusión sea falsa.

Foto: Lieselotte @ Fresh, Originally uploaded by Mariek@Amsterdam

Proteger la familia en la red

En la playa

Me sugiere Gustavo García-Mansilla (uno de mis más asiduos blog-lectores) que escriba sobre la decisión de Apple de no distribuir el último número de la revista Esquire, en la que se utilizan imágenes subidas de tono de la supuestamente “sexiest woman alive”. La decisión ha tenido una gran repercusión mediática. Sin embargo, esta no es la primera vez que Apple ha censurado ciertos contenidos, como por ejemplo la revista Stern o el periódico Bild.

De hecho, Steve Jobs ha repetido varias veces que no quiere porno en su iPad. Después de varias semanas, Hearst ha “pasado por el aro” de Apple y ha censurado ciertas imgágenes de ese número de Esquire, que ya está disponible en el App Store. Sin embargo, Mashable critica que Apple vende una aplicación de Playboy y otras equiparables a las censuradas.

En España está prohibido por ley la exhibición de ciertas revistas en los kioscos. Prohibición que muchos kiosqueros se saltan a la torera. En otros países, estas revistas deben ir empaquetadas con un plástico negro que sólo permite leer el título. Aquí no, Spain is different, y la ley no se cumple. Después de todo, hay miles de kiosqueros, un gobierno apático y mucho consumidor cobarde.

Y en la red, donde tantos entusiastas de la libertad mal entendida dicen que restringir ciertos contenidos es inútil, Apple pone restricciones. Y los editores se tienen que cuadrar. Apple ha dado un paso, quizá de tortuga, pero un paso al fin y al cabo.

¿Será que al final es más fácil controlar ciertos contenidos en el mundo online que en el offline? ¿Cómo es posible que empresas privadas vayan por delante de la ley al mismo tiempo que nuestros gobiernos no hacen cumplir las leyes que ya existen?

Foto: “En la playa”, de Julian Villanueva

La prensa: lecciones de los superhéroes

a w0s

Marvel quebró en los 90. Pero cuando Peter Cuneo tomó las riendas del negocio en 1999, se dió cuenta que la empresa era una mina de oro. El oro eran sus más de 4500 personajes y sus miles de historias. Teniendo fe en su propiedad intelectual, su capacidad de I+D (la generación de personajes e historias en sus cómics), decidió revitalizar algunos personajes. Con ese objetivo, llegó a un acuerdo con Sony para producir “Spiderman”, que luego dio lugar a otros acuerdos con otras productoras. Si bien “Spiderman” fue un super éxito en taquilla, la mayoría del retorno económico se lo llevó Sony.

No obstante, Marvel fue capaz de conseguir importantes retornos comerciales (a través de la venta de juguetes, videojuegos y merchadising). Después, le dieron puerta a las productoras, y se pusieron a producir ellos mismos. No les asustó el viejo refrán de “zapatero a tus zapatos”. Marvel se vendió a Disney a finales de 2009 por una suma nada despreciable.

A la prensa le ocurre algo similar de lo que le ocurría a Marvel hace una década. Se encuentra al borde del colapso, pero tiene más de lo que cuentan los balances. Pensemos en uno de los grandes diarios… Tiene una alta tirada, un gran equipo de periodistas, y una alta cuota de un mercado, eso sí, en declive. Pero sobre todo tiene dos grandes activos: lectores y contenido. Lectores que quieren la marca… quizá sus abuelos, sus padres, y ellos desde jóvenes se han embebido de las noticias de aquél diario. Aquél diario, en cierta medida, les ha hecho ser de un modo y no de otro, les ha ayudado a esculpir su pensamiento. Saben que es sesgado, pero precisamente por eso lo leen.

¿Y qué hace ese diario que tiene tantos lectores y tanto contenido? Pues tratar de exportar su modelo de negocio del papel a internet. O le cobro al lector, o le cobro al anunciante. Y no funciona, porque el anunciante paga menos que en el papel y el lector no quiere pagar nada. Si Marvel se hubiese empecinado en vender cómics online como mecanismo para reflotar la empresa… hoy quizá no tendríamos Marvel. Quizá ha llegado el momento de que el zapatero se ponga a confeccionar zapatillas de deporte, que son más feas, pero también sirven para caminar.

En mi opinión, la prensa necesita reinventarse. ¿Qué se puede hacer si se tienen lectores y contenido? ¿No podrían haber lanzado una especie de facebook local? ¿Una red social de recetas locales? ¿Una red social de restaurantes? ¿Un nuevo diario online con firmas selectas de opinión? ¿Un club de ventas online? Hay muchas ideas que ya están tomadas, en donde ya es difícil desplazar al líder. Pero hay muchas otras ideas que no lo están.

Quizá la primera pregunta que tendría que hacerse la prensa es “¿En qué negocio estamos?” Hace décadas que Theodore Levitt dijo que si las compañías de ferrocarriles hubiesen pensado que estaban en el negocio del transporte en vez de en el negocio del ferrocarril, habrían sobrevivido.  ¿En qué negocio está la prensa? ¿En el de informar? ¿En el de influir? ¿En el de salvar a la democracia? ¿O en el de proveer a los anunciantes impactos publicitarios?

 

Foto: a w0s, Originally uploaded by Leenda K

¿Mejor o peor informados?

Mexican peasants reading El Machete (Tina Modotti)

En mi entrada “el colapso de la prensa diaria” escribía sobre algunos de los problemas que tiene la prensa en el entorno actual. En esta entrada quería discutir con vosotros si pensáis si hoy estamos mejor o peor informados. Pongámoslo así…

HACE 20 AÑOS… Nos levantábamos y junto al “cafelito” de la mañana leíamos la prensa, de pe a pa. Obviamente, no leíamos todos los artículos, pero sí la mayoría de los titulares, uno o dos de nuestros columnistas favoritos y los artículos más interesantes. Algunos, los más ávidos, leían varios diarios… Una vez acabada la lectura, uno se consideraba ya suficientemente informado de lo que había ocurrido en el mundo en el día anterior y de lo que iba a ocurrir durante ese día. Hoy quedan cada vez menos que sigan este ritual.

HOY… ¿Cómo es el consumo de noticias escritas hoy? Unos se levantan y lo primero que hacen es visitar su diario online…, quizá en su smartphone, mientras van al baño… Desayunan con su teléfono o su ipad y miran su correo, las noticias…, luego llegan a la oficina y dedican unos minutos a visitar uno o varios diarios online, proceso que repetirán varias veces al día… Visitamos páginas de periódicos de papel que tienen versión en internet, otros que son solamente online, algunos que son sólo agregadores de noticias (p.e., Google News), y algún que otro confidencial. Visitamos directamente las páginas o utilizamos herramientas como Google Reader, pero también nos informamos a través de blogs, correos electrónicos, alertas de noticias (p.e., Google alerts), newsletters a las que estamos suscritos, twitter, facebook, o simplemente buscamos en la web alguna noticia y aparecemos en quién sabe qué página… ¡Qué mareo!

Y ahora viene la pregunta del millón: ¿Estamos mejor informados hoy que hace 20 años? La pregunta no tiene trampa. A algunos les parece evidente que hoy, pero sinceramente yo no lo tengo tan claro.

Foto: Mexican peasants reading El Machete, TinaModotti

%d bloggers like this: