Sobre los distintos tipos de indignados

Indignez-vous ! de Stéphane Hessel

  • Están los que salieron a la calle el 15M, y ya no han vuelto a pisar una plaza.
  • Están los que, armados de entusiasmo, montaron las distintas plataformas. Cada plaza tiene la suya.
  • Están los que tuitean y tuitean, pero que no salen de casa. Son la mayoría.
  • Están los impacientes. Las sociedades tardan décadas en construir sus democracias, pero, como me decía un amigo, ellos la quieren ¡YA! Digamos que son los románticos de la democracia.
  • Están los súper indignados contra todos: políticos, banqueros, empresarios, policía, iglesia, etc. Solamente ellos están a salvo de ser objeto de indignación.
  • Están los que tienen plataformas a las que no escucha ni el Tato y que se arriman al movimiento 15M a ver si les caen algunas migajas.
  • Están los nacionales y los importados, que en sus países sale muy caro indignarse.
  • Están los que, aun indignados, en Agosto se van a la playita, y dejan las plazas vacías. Ya volverán en Septiembre con fuerzas renovadas y, de paso, mucho más bronceados.
  • Están los persistentes, que acampan y acampan y acampan. A esos tendría que contratarles Decathlon, aunque solo fuera por su demostrada perseverancia y por la publicidad que le han dado a la marca Quechua…. ¿O será contra-publicidad?
  • Están los que opinan A y los que opinan todo lo contrario.
  • Están los que todavía creen que sus asambleas sirven para algo.
  • Y luego estamos los indignados con los “indignados”

En definitiva, que lo que podía haber sido un bonito ejemplo de activismo cívico, se ha echado a perder miserablemente.

Foto: Indignez-vous ! de Stéphane Hessel By Agence Miracle

18 responses

  1. Miguel A. Ariño explica como tomamos decisiones los humanos de forma inconsistente en ocasiones. Pone el ejmeplo de quien cambia de trabajo y en su cambio, pesan más las ganas de irse que el hacia dónde ir. Nos absorven los inconvenientes del trabajo actual y no analizamos convenientemente la alternativa, que será precisamente donde pasaremos nuestro futuro. El movimiento del 15M ha dedicado demasiado tiempo a criticar las desventajas del sistema actua, que como bien dices, muchos podríamos compartir. En lugar de ofrecer alternativas constructivas y realistas, se han instalado en obviedades en el mejor de los casos y en actitudes destructivas en no pocas ocasiones.

    • Coincido con el análisis de Ariño. Creo que el movimiento se ha instalado en algunas obviedades pero también en muchas utopías. Y las cosas buenas que propugna han quedado muy diluidas.

  2. Hola Julián,

    Muy bueno y entretenido tu post, además de sazonado con una pizca de ironía.

    Tres preguntas al hilo de tu post:

    * Crees que nuestro carácter mediterráneo ha pesado en que no fructificase el movimiento y no cristalizase de forma más efectiva?

    * Y qué impacto en esa dilucción del movimiento han tenido las redes sociales?
    Me explico: para hacer congregaciones y ejercer acciones de protesta las redes sociales han resultado ser muy útiles (claro es el caso de UK). Sin embargo, esas mismas redes (web 2.0) han dando voz a la “masa”, de forma que mucha gente que antes no participaba ahora quiere dar su opinión y ser más activa (desde que son usuarios de redes sociales).
    Lo anterior hace que estos movimientos no se organicen de forma tan vertical con líderes claros, y eso hace que se pierdan los esfuerzos por ser un movimiento muy horizontal.

    * Contraponiendo lo sucedido en España vs. a los países árabes. No crees que esa indignación tenía bastante de ser de cara a la galería y si realmente no ha cristalizado es porque tampoco había tantas razones detrás para la indignación?
    Al fin y al cabo, estamos en un régimen democrático (podemos discutir sobre el grado de mejora del mismo), y en cierta forma somos dueños de nuestro destino cuando vamos a votar (si estamos indignados con los políticos tenemos la opción de ir y cambiarlos).

    Gracias.
    Un saludo,

    Paco

    • Paco, te respondo a tus tres preguntas, aunque mi opinión puedes no compartirla.

      1. Algo habrá tenido que ver. Pero en el pasado han habido otras quejas más cohesionadas. Creo que el problema ha sido de una pésima organización y liderazgo, de personas (algunas) con buenas intenciones pero que han demostrado un gran sectarismo y una gran ingenuidad.

      2. No estoy seguro. Las RRSS fragmentan más, sin duda. Pero había unos catalizadores que no querían liderar. Gobernar, liderar es duro, porque requiere compromiso y buen hacer. No se si estas personas no lo han hecho bien por inexperiencia, por miedo, o porque la idea de las asambleas y de que todos deben opinar es la esencia de la democracia… Al final el balance en mi opinión es negativo, porque han dividido y se han secularizado mucho. Y han dejado una sensación de impunidad que dará alas a futuras protestas, mucho más violentas, cuando el futuro presidente del gobierno haga nuevas reformas.

      3. Efectivamente, esto no es Túnez y la mayoría de los indignados viven infinitamente mejor que ellos.

      • Muchas gracias.

        Sólo un par de comentarios respecto al punto 2:

        – Como Bojez, yo tampoco estoy tan seguro de que el balance neto sea negativo. Ante un país con partidos políticos con tentáculos en múltiples organizaciones (consejeros del IBEX, ejecutivos en cajas, miembros adeptos en los tribunales y la judicatura, etc.), se ha producido un movimiento que desafía a ese reparto de poder de los partidos (que como resultado ha dado lugar a una sociedad menos meritocrática y a un 20% de paro…). Creo que ha habido algo de conciencia social y los responsables de los partidos saben que ha surgido un movimiento que no es totalmente controlable como el resto de organizaciones que he comentado.

        – Sobre futuras protestas: está claro que se van a producir.
        Haciendo un análisis político: Si gana el PP y tiene que haber un ajuste más o menos duro como así parece que va a ser, se producirá un frente común por aquéllos que necesitan recuperar su imagen deteriorada (la izquierda política y sindical, ambas muy tocadas por la inacción en la crisis).
        Pero ahí estará el desafío: el nuevo gobierno deberá intentar gobernar el barco con tiempo tormentoso, explicando lo que va a hacer, poniendo mejores gestores y tratando de tomar las medidas más adecuadas (o al menos las menos malas).
        Y ahí no valen lamentos, al menos para mí: pienso que la ciudadanía española no es tan manejable como parece y por mucha manifestación que haya lo que valen son las urnas y lo que diga la mayoría (si descontamos de los 46 millones de españoles los que estaban en las manifestaciones del 15M aún quedamos unos cuantos que también tenemos voz y voto).

        Un saludo,

        Paco

  3. Julián, esta vez discrepo contigo. Expones todos los aspectos negativos de los movimientos de indignados y dejas a un lado los positivos concluyendo que se han echado a perder. No creo que sea así. Estos movimientos han abierto la puerta a una mayor participación ciudadana. Y sobre todo, a una mayor transparencia por parte de los poderes públicos.
    El 15M hizo un buen ejercicio al reclamar unos puntos básicos con los que todos, independientemente de ideologías, pudiéramos estar de acuerdo. Es cierto que el 15M tiene mucho que ver con los movimientos asamblearios que son principalmente de izquierdas, pero eso hace todavía más meritorio el intento de consenso.
    Hay muchos aspectos negativos, claro que sí, pero han hecho entender a nuestros representantes que nos tienen que tener en cuenta no una vez cada cuatro años, sino en cada decisión que nos afecte. Además han hecho despertarse a una sociedad adormecida que parecía conformarse con lo que les echaran.
    El intento de presentar al 15M como un movimiento de extrema izquierda demuestra lo preocupante que puede ser para los grandes partidos una mayor participación ciudadana en la vida política.

    • Bueno, no podemos estar siempre de acuerdo, eso es bueno.

      Personalmente soy muy crítico con el 15M. Tuvo un efecto positivo, es cierto. Por fin la sociedad se despertó y se quejó de tanta corrupción e incompetencia. Pero desde el 15M ha llovido mucho y, en mi opinión, sus promotores han cometido un error principal: dividir a la sociedad, sumándose a cada causa que ellos pensaban representaba una injusticia social. Y allí se les ha visto claramente el plumero de izquierdas. Se puede ser de izquierdas, faltaría más, pero el 15M nació para unir, no para desunir.

      A ese error principal se le pueden sumar muchos otros.

      • También es verdad que desde casi el principio los grupos mediáticos de la derecha han intentado desautorizar el movimiento, porque pensaba que le podía perjudicar; por lo que poca gente de derechas ha querido acercarse al movimiento, y se ha visto poco influenciado por otros puntos de vista, que les hubieran venido bien. En todo caso, ese plumero de izquierdas lo han tenido del que hablas lo han tenido desde el principio.

        Y además no creo que hayan intentado desunir a la sociedad ni mucho menos, al contrario, y de hecho lo comentas en el post como uno de los defectos del movimiento; el querer conciliar todas las opiniones, y querer dejar que todo el mundo exprese su opinión, sin que exista un interlocutor claro. Es cuando aparecen las idas de olla de cada uno, de cada grupo que se acerca. Y esas idas de olla al final son las que se muestran como ejemplo de la desvirtuación del movimiento. Pero acusar a la totalidad de cada error que haya podido cometer cada grupo, como haces, me parece un error, porque cada cual tiene sus intereses, y el único interés común es el quejarse de la incompetencia y la corrupción. Algo en lo que creo que estamos todos de acuerdo.

      • No estoy seguro, Juanma. Si te lees las propuestas de, por ejemplo, democraciarealya, muchas son claramente de corte de izquierdas, y esas están desde el principio. Es cierto que el ataque a la corrupción está presente desde el principio, pero la dispersión de temas también está desde el principio. Allí está, creo yo, el problema. Y de eso no tienen la culpa los medios, sino los movimientos.

  4. Pingback: Sobre los distintos tipos de indignados | Aleon

  5. Julián, coincido casi totalmente con lo que comentas en tu post aunque me temo que no estoy totalmente “indignado con los indignados…”.
    Yo creo todavía en “los indignados”, pero en absoluto creo en la gran mayoría de indignados del 15M o en Democracia real Ya. Pero si creo que hace falta un movimiento de indignados.

    La pregunta, es que “características” tendría este movimiento “nuevo” de indignados, si es que creemos que a esta sociedad anestesiada le hace falta este “movimiento” de Indignados con mayúscula. Y aquí pienso que radica el problema. Que cada uno crearía un “modelo” de indignados diferente del de los demás.
    Que defiendan valores o planteamientos éticos que respeten la dignidad de la persona humana por encima de cualquier cosa? Que critiquen objetivamente los “dislates” económicos cometidos por gran parte de esta clase actual de políticos que piensan mas en ellos mismos en términos de votos que en el bien de las personas que representan? Hasta aqui quiza tengan un razonable apoyo.
    Pero a partir de aqui empieza el caos casi con cualquier cuestión: Que defiendan a los trabajadores o a los desempleados? Que defiendan la libertad de mercado o la intervención o una mezcla? Impuestos progresivos a las rentas altas o a las propiedades, o que tipo de impuestos? Subsidios de larga duración a los mas desfavorecidos o cañas de pescar? etc…
    En definitiva, cuando crees que hubiera sido un bonito ejemplo de activismo cívico eficaz?

    • Yo creo que los que propiciaron las revueltas deberías haberse centrado en tres o cuatro temas básicos en los que todos coincidimos y olvidarse del resto. Pienso que sí podríamos encontrar esos puntos comunes.

  6. Soy muy escéptico respecto al movimiento 15 M y los indignados. Coincido con lo comentado sobre la indignación escorada a la izquierda. La sociedad está adormecida, durante muchos años hemos dejado hacer decidir a los partidos políticos y sin exigirles responsabilidades sobre sus decisiones. Los de izquierda actuando más con sectarismo que pensando en el bien global del país (ahí tenemos las “prioridades sociales de los gobiernos de ZP). Y el de centro liberal reformista …, actuando en muchas ocasiones en contra de sus ideales políticos y del mandato de sus votantes.
    No solo está el movimiento de los indignados, en los últimos años están apareciendo algunas otras plataformas (muy pocas, pero algunas) que están provocando la respuesta de los ciudadanos: plataformas de defensa del derecho a la vida, etc.
    El movimiento 15 M ha ido perdiendo credibilidad, entre otras cosas por la sospecha de que detrás están algunos partidos de izquierdas y muchos sospechamos cual va a ser su actuación cuando el PP gane, como parece que va a ocurrir, las próximas elecciones.
    Si están en contra de la corrupción, ¿dónde están sus reclamaciones a los sindicatos que viven del presupuesto?

  7. Pingback: Esteve Ramoneda : Reflexiones

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